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  • La reconstrucción y restauración del templo consideró una inversión de más de dos mil 400 millones de pesos, financiados por la Subdere, a través del Programa  Puesta en Valor del Patrimonio.

Un importante hito para Rancagua y la Región de O’Higgins, se vivió este viernes, durante una sentida ceremonia encabezada por el Intendente Pablo Silva Amaya. La Iglesia de La Merced abrió sus puertas a toda la comunidad, tras ser reconstruida y restaurada para subsanar los daños que le ocasionó el terremoto que remeció a la zona centro-sur del país, la madrugada del 27 de febrero del 2010.

Construida a fines del siglo XVIII, la Iglesia de La Merced ha sido testigo del paso de la historia e importantes acontecimientos que se desarrollaron durante el proceso de la Independencia de Chile. El 1 y 2 de octubre de 1814, el general Bernardo O’Higgins se refugió en su torre de 25 metros, para dirigir desde ahí, la defensa de las tropas que enfrentaron a los realistas.

En tanto, en 1954 el conjunto arquitectónico –que integra el templo, la casa parroquial, el noviciado y la plaza que está en su entrada- fue declarado Monumento Histórico. Y en 1974, su entorno -la manzana ubicada entre las calles Estado, Cuevas, Mujica y Alcázar– recibió la calidad de Zona Típica.

Tomando en cuenta todos estos antecedentes y el valor patrimonial que este inmueble posee, el Gobierno impulsó un proyecto para su restauración, el que también incluyó otros templos de la región.  Éste consideró una inversión de más de 2 mil 400 millones de pesos, monto transferido por la Subsecretaria de Desarrollo Regional (Subdere), al Gobierno Regional de O’Higgins, a través del Programa Puesta en Valor del Patrimonio (PPVP).

La máxima autoridad eclesiástica de la región, señaló que “aquí comenzó la gesta de la independencia nacional y debemos unirnos todos, especialmente en este periodo en que a veces hay divisiones, más allá de nuestras legítimas diferencias, debemos trabajar por la unidad de Chile, porque es de todos, no de un grupo y el talento de los gobernantes es buscar el consenso en los grandes temas, para que la patria progrese”.

En ese sentido, la máxima autoridad eclesiástica de la región, recordó el hecho “de que aquí Bernardo O’Higgins estuvo en la atalaya de la torre contemplando lo que era el combate entre los realistas y patriotas y allí se dio cuenta que era muy difícil obtener la victoria (…) Aquí comenzó la gesta de la independencia nacional y debemos unirnos todos, especialmente en este periodo en que a veces hay divisiones, más allá de nuestras legítimas diferencias, debemos trabajar por la unidad de Chile, porque es de todos, no de un grupo y el talento de los gobernantes es buscar el consenso en los grandes temas, para que la patria progrese”.

Las obras de este proyecto fueron ejecutadas bajo la supervisión técnica de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP), las que consideraron la reparación de todas las techumbres del conjunto, puertas, ventanas y mamparas, además del púlpito, el altar y campanario, poniéndose en valor los materiales originales.

El alcalde (s) de Rancagua, Daniel Gaete, señaló que para la comuna “este es un templo católico con mucho significado que está inserto dentro del circuito de monumentos históricos del municipio de Rancagua. Constituye para la ciudad y sus habitantes, un hito histórico relevante para conservar nuestras tradiciones”.

El fray Ricardo Monardes, provincial de la Orden de La Merced en Chile–en tanto–expresó que esta “es una ocasión de mucha alegría, porque estamos entregando un templo para uso de la comunidad para la celebración litúrgica. Estamos poniendo en valor un patrimonio histórico de nuestra patria y eso nos da alegría como comunidad mercedaria”. 

A la ceremonia de inauguración del templo también asistió el senador Alejandro García-Huidobro, los diputados Issa Kort, Ricardo Rincón, y Felipe Letelier, la gobernadora de Cachapoal, Mirenchu Beitia, consejeros regionales, y concejales de la comuna.