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PAREDONES

Los hombres cultivan la sal de mar en los cuarteles de Paredones y Pichilemu y las mujeres aportan a la venta de este producto único en sus pequeños kioscos que se levantan a lo largo de costa de Cardenal Caro, dando un sello particular a los sectores de Lo Valdivia, Cáhuil, Barrancas y La Villa.

Y es por ello, que la Seremi de Minería como entidad requirente y a través del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo, gestionó la capacitación de un grupo de 30 mujeres de Paredones y Pichilemu con el curso “Agregando valor a la sal de mar”, donde aprenderán a elaborar nuevos productos con este blanco mineral no metálico, de ancestral data y con Sello de Origen.

La Seremi de Minería, Leonor Díaz Salas, señaló que la capacitación forma parte de las Medidas de Productividad que el Ministerio del Ramo está implementando para apoyar a este sector.

“Queremos trabajar con las mujeres que son las principales promotoras de la sal de mar entre los turistas que visitan la zona y capacitarlas para que aprendan a elaborar nuevos productos como sales condimentadas y productos cosméticos como las sales de baño. Además, ellas tendrán un módulo de emprendimiento, lo que permitirá que cuenten con herramientas para vender su producción. En definitiva, estamos aportando, como Gobierno de la Presidenta Bachelet, a potenciar la capacidad de estas mujeres, que son esposas e hijas de salineros o viven en el sector, para que fortalezcan y hagan crecer su negocio”,  señaló.

La autoridad regional puntualizó que “este apoyo de Sence y la Seremi de Minería aportará a lograr obtener una nueva mirada y mejores precios para este mineral no metálico”.

Las beneficiarias comenzaron sus clases el 28 de noviembre, con un curso que considera un total de 35 horas y la entrega de un kit de herramientas para quienes aprueben la capacitación.

 

Alumnas entusiastas:

Magaly Maldonado, Vecina de Lo Valdivia: “Nos sirve este curso porque somos mujeres que trabajamos con la sal; aprenderemos a crear nuevos productos para los turistas, será muy eficiente para nosotros”.

Miriam Polanco; Vecina de Barrancas: “Yo tengo un kiosco y me interesa aprender a preparar nuevos productos para venderle a los veraneantes y poder tener una mayor oferta; esta posibilidad nos abre nuevos negocios, es una buena oportunidad a la que hay que dedicarle  el tiempo necesario”.