0
0
0
s2sdefault
  • DSC 0188
  • En la última década ha existido un avance de 14 puntos en los resultados de Matemática y Lectura en 4° básico; desapareció la brecha de género en Matemática y las diferencias por grupo socioeconómico se han reducido considerablemente. Pese a este importante avance educativo, hoy la tarea pendiente está en educación media.
  • En la región de O’Higgins se tomó el Simce a 11.821 alumnos de cuarto año básico de 451 establecimientos educacionales; a 12.263 alumnos de sexto año básico de 437 colegios, y a 11.577 alumnos de segundo medio de 149 liceos.

La Ministra de Educación, Adriana Delpiano, junto al Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, Carlos Henríquez, dieron a conocer hoy los Resultados Educativos 2016 correspondientes a 4º y 6º básico y a II medio, los que comprenden las pruebas de aprendizaje Simce y los Indicadores de Desarrollo Personal y Social.

En la oportunidad las autoridades destacaron los importantes avances que se produjeron en enseñanza básica, donde en 10 años, se ha aumentado 14 puntos en Matemática y Lectura en 4° básico. Además, desapareció la brecha de género en Matemática, históricamente a favor de los hombres, y se confirma una reducción de la brecha socioeconómica gracias al alza de 17 puntos en Matemática y 12 puntos en Lectura de los estudiantes de los sectores más vulnerables.

“Los resultados muestran cómo los esfuerzos de las últimas décadas han gestado mejoras y una importante reducción de brechas en la enseñanza básica. La reforma en marcha ha generado condiciones que deben aportar para dar el siguiente saltoen calidad que requiere nuestro país, donde gracias a la eliminación de mecanismos de segregación, la profesionalización de la labor docente y el desarrollo de capacidades en los equipos sostenedores, entre otros, hoy pueden enfocar las energías en la sala de clases, apoyando nuevas metodologías de enseñanza y retroalimentación docente que entreguen un rol protagónico a los estudiantes en su proceso de aprendizaje”, dijo el Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad, Carlos Henríquez.

Sin embargo, las buenas noticias no se replican en la enseñanza media. En ese sentido, Henríquez explicó que se requiere focalizar políticas públicas con urgencia en la enseñanza media, pues si bien existe un alza significativa en Matemática en la última década (+14 puntos), donde la brecha histórica de género a favor de los hombres también desaparece, la brecha por grupos socioeconómicos se mantiene profunda (110 puntos).

A nivel regional

Esta información fue replicada en cada región del país por los intendentes y seremis de Educación. Es el caso de la Región de O’Higgins, donde la máxima autoridad regional, Pablo Silva, junto al Seremi Hernán Castro y a la directora de la Supereduc, Lorena Cuevas, entre otras autoridades, abordaron los resultados a nivel local.

En la ocasión, Hernán Castro indicó que en Lectura de II medio existe una disminución de 7 puntos en la última década, asociada principalmente a la baja en los resultados de los hombres (caen 12 puntos) y, en particular, de los estudiantes del grupo socioeconómico alto, los que han disminuido sus resultados en 28 puntos desde 2006. Si bien la brecha socioeconómica entre los grupos altos y los más desaventajados se reduce en 19 puntos, esto se explica por la caída de 24 puntos del segmento más alto, lo cual es una mala noticia.

Añadió el secretario regional ministerial que hay una buena noticia “y es que tanto en básica como en media tenemos un avance notable de los resultados de las mujeres en Matemática, donde las antiguas brechas de género a favor de los hombres desaparecen. Sin embargo, la situación es distinta en Lectura, área en que la brecha a favor de las mujeres durante la última década se mantuvo en básica (10 puntos) y se profundizó en media, pasando de 7 a 16 puntos”.

Además, Castro indicó que “lo relevante de este informe es que los colegios a partir de toda la información que se les entrega, la tomen, se nutran de cifras concretas y vean donde tienen que mejorar. Ahora cuentan con datos cuantitativos y cualitativos, además que los altos niveles de segregación del sistema escolar obligan a analizar los resultados en contexto, es decir, a realizar comparaciones entre grupos de establecimientos semejantes, observando así el real peso que tiene la escuela en el aprendizaje de sus estudiantes”, señaló la autoridad.

De esta forma, cuando se comparan resultados entre dependencias (municipal versus particular subvencionado) observamos que las brechas se reducen al punto de no ser significativas, una vez que se controla por grupo socioeconómico. En el caso de la enseñanza media, las diferencias entre ambas dependencias no son relevantes cuando se analizan solo los establecimientos con educación humanista científico. Sin embargo, cuando en dicho análisis se incluye a la educación técnico profesional en II medio, comprobamos que la brecha de resultados persiste y sigue siendo significativa en todas las asignaturas. Esto nos indica que la modalidad educativa es un factor crítico para entender los resultados, más allá de las diferencias socioeconómicas entre los establecimientos que imparten ambas modalidades.

Por otra parte, la autoridad de educación abordó los cinco factores que marcan la diferencia: involucramiento del sostenedor, liderazgo directivo, expectativas de acceso a la educación terciaria, prácticas de retroalimentación docente y buen trato.

Asimismo, dijo el seremi que la tarea pendiente es “asegurar que todos los niños y niñas del país accedan a una educación de calidad, sin importar su origen, y en este desafío son fundamentales las reformas que están en marcha: menor segregación, a través de la Ley de Inclusión; y mejores condiciones de trabajo y oportunidades para el desarrollo de capacidades para nuestros profesores, a través del Sistema de Desarrollo Profesional Docente; todas condiciones que deben ser utilizadas para generar mejores oportunidades de aprendizaje, ya que no se dan por sí solas, deben intencionarse en cada colegio”.

En la región de O’Higgins se tomó el Simce a 11.821 alumnos de cuarto año básico de 451 establecimientos educacionales; a 12.263 alumnos de sexto año básico de 437 colegios, y a 11.577 alumnos de segundo medio de 149 liceos.

Respecto a los resultados regionales, Hernán Castro indicó que “trabajamos para que la información sea un verdadero aporte para la mejora, y no un elemento que promueva la competencia en el sistema escolar. Existe una mejora sostenida de los resultados de aprendizaje en educación básica, con una importante reducción de las brechas socioeconómicas. La baja de Lectura en II medio es preocupante y requiere revisar los distintos factores que influyen en este fenómeno, por ejemplo, las prácticas pedagógicas en la sala de clases. Hay que destacar que se reducen las diferencias de género en Matemática al punto de no ser significativas. Los hombres presentan resultados más bajos en Lectura manteniendo la brecha en 4°básico y profundizándola en II medio. Es necesario repensar la experiencia escolar en la sala de clases para estar en sintonía con el mundo en que están inmersos los estudiantes”.

Resultados: Indicadores de Desarrollo Personal y Social

Los Indicadores de Desarrollo Personal y Social (IDPS) son un conjunto de índices que entregan información relacionada con el desarrollo personal y social de los estudiantes de un establecimiento, ampliando la concepción de calidad educativa al incluir aspectos vitales que van más allá del dominio de conocimientos curriculares.

En cuanto a los resultados en el indicador Participación y formación ciudadana, en 4° básico, el 72 % de los alumnos y apoderados se declaran en un nivel alto, resultado que en 6° básico llega al 56 % y en II medio al 52 %. A pesar de los altos porcentajes de respuestas en el nivel alto del indicador, es importante señalar que existen diferencias a favor de los hombres. Trabajar en ese sentido es muy importante, pues los datos indican que para avanzar en equidad de género, el desafío es avanzar en el sentido de pertenencia al establecimiento y en las percepciones sobre la vida democrática de los estudiantes de 4º y 6º básico y en fomentar la participación de las mujeres en II medio. Esto último es relevante pues la participación se asocia a una mejor experiencia escolar y finalmente a una mejor satisfacción con la vida, tal como nos revelaron los resultados de PISA Bienestar, presentados recientemente.

En cuanto al Clima de convivencia escolar, en los resultados de 4° y 6° básico y II medio, los porcentajes de respuestas en el nivel alto alcanzan el 64 %, 38 % y 49 %, respectivamente. Se observa una asociación positiva y sistemática entre este aspecto y el grupo socioeconómico del establecimiento, lo cual indica que es necesario redoblar los esfuerzos para mejorar el clima de convivencia, en particular en establecimientos del grupo socioeconómico más bajo.

Para Autoestima académica y motivación escolar, los resultados muestran que los porcentajes en el nivel alto alcanzan en 4° básico el 49 %, en 6° básico el 38 % y en II medio el 43 %.  Respecto al indicador Hábitos de vida saludable, el nivel alto alcanza el 50 % en 4° básico, 31 % en 6° básico y solo el 16 % en II medio. 

Resultados: pruebas de aprendizaje Simce a nivel nacional

En 4° básico, en Comprensión de Lectura, los puntajes suben 14 puntos en la última década. Desde los 255 en 2005 a los 267 puntos en 2016. En el caso de Matemática, los puntajes también aumentan en 14 puntos, pasando de 248 en 2005 a 262 puntos en 2016.

En 6° básico, donde solo existen cuatro mediciones de esta área, se lograron recuperar los resultados de Lectura, que habían caído en 10 puntos en la segunda medición y se mantienen en 2016 en 249 puntos. En Matemática se han mantenido los resultados estables en 252 puntos. En el caso de Historia, Geografía y Ciencias Sociales, que tiene solo dos mediciones en este grado, los resultados se mantienen en 249 puntos.

En II medio los resultados en Lectura han disminuido 7 puntos durante la última década (de 254 en 2005 a 247 en 2016), hecho asociado principalmente a una baja en los resultados de los hombres (de 251 puntos en 2005 a 239 en 2016), lo cual es preocupante. En cuanto a Matemática se observa un avance de 14 puntos en la década (de 252 en 2005 a 266 puntos en 2016), manteniéndose los resultados estables entre 2012 y 2016.

En el caso de la prueba de Ciencias Naturales, que cuenta con dos aplicaciones en este grado, existe una disminución de 8 puntos en los resultados, baja explicada especialmente por los magros resultados obtenidos por los estudiantes en Física y Química.